
sobre mi
Nacida en Montevideo, Uruguay, un primero de marzo de 1966, proveniente de una familia de innovadores y defensores de los derechos humanos.
Marcando historia, uno de sus antepasados participó en el grupo de los 25 hombres que firmaron la Declaración de la Independencia en 1825, también fueron creadores del Primer Sello del Correo, y Fundadores del Diario Tribuna Popular junto con el Edificio Palacio Lapido, declarado, patrimonio histórico del país.
Podemos destacar que estos estímulos culturales, tanto literarios, arquitectónico como artísticos, elevaron en sí su sensibilidad y gusto por el arte.
Desde temprana edad, con 14 años Alejandra descubre su vocación por la pintura comenzando así, a formarse con el dueño de la Galería Ciudadela, Miguel Ángel Guerra y su amigo el Artista Hugo Longa.
Saliendo del proceso dictatorial que atravesaba el país, Alejandra encontró en el taller de Longa la libertad vanguardista para poder desarrollar el infinito mundo del color.
Adquirió además formación en dibujo en el Círculo de Bellas Artes con el Prof. J. Damiani, tomó curso teórico conceptual de El Fenómeno Artístico dado por el crítico de arte Alfredo Torres y Egresó de la Universidad de la Republica como Licenciada en Arte y Comunicación Visual.
Ha sido seleccionada en numerosos concursos entre ellos, Bienal Alianza URUGUAY EEUU, Premio Inca, Cabaret Voltaire Instituto Anglo, Premio Rafael Barradas Centenario Bienal de Venecia.
Sus exposiciones han sido individuales y colectivas en lugares como Fundación Molino de Pérez, Galería del Notariado, espacio de Arte en José Ignacio, Agadu Atlántida, Boca Chica Punta del Este, Galería Pueblo Garzón entre otras.
Ha pertenecido en sus comienzos al FAC (Fundación de Arte Contemporáneo)
Su producción ha sido variada, ilustró libros para niños, creó variedad de escenografías para teatros en Montevideo y Punta del Este.
Innovó realizando proyectos murales ecologistas sobre animales en vías de extinción en 1995, con grupo de artistas prestigiosos, entre los que se encuentra Fernando López Lage, Juan Uría y Teresa Puppo, y continúo posteriormente realizando otros murales en escuelas del interior del país.
En 1999 realizó PINTÁ, el primer taller para niños en la Playa creado en Uruguay, idea que desarrolló en la playa Portezuelo, playa Montoya y José Ignacio, Actualmente continúa funcionando al día de hoy el taller de Portezuelo Punta del Este.
Su preocupación por las generaciones que llegan y su amor al arte han hecho que su actuación docente haya sido una constante .Transmitir lo aprendido y aprender a renovarse son ejes diarios en esta área.
Tal es así que creo el contenido del proyecto Laboratorio de arte contemporáneo para niños "art::lab", con el cual ganó varios premios, nacionales e internacionales.
Su trabajo fue seleccionado para enseñar arte a chicos de Beijing , a través de una plataforma online.
Dentro de su labor docente cabe destacar la participación en el IUA Artist Talent, cómo Couching y docente de apoyo y acciones de intervenciones espaciales.
También ejerció en el 2017 otro proyecto de dirección del área Artes Visuales abarcando a preescolares y estudiantes de primaria de un colegio bilingüe, creando los programas internacionales IB del Bachillerato Artístico del mismo, para llevar a cabo en el 2019.
En el correr de dicho año, ganó el premio de Intervención Lumínica Urbana del Monumento a Varela, otorgado por los Fondos Concursables del MEC.
Hoy conforma una familia de 4 hijos y vive en Punta del Este.
Ama la naturaleza, cuida su huerta y sus flores, escucha los sonidos de los pájaros, pasea a sus 3 perros y camina por la playa.
Aprecia las cosas simples...
Rodeada por mar, madera, cielo, arena y tierra, disfruta del encuentro con la vida y con la gente que por ella pasa.
Alejandra pinta y pinta con conciencia, con estructura única, dejando fluir la libertad de ser y existir.
Una paleta que permite vivir la poesía pictórica y nos acerca a ese imaginario basto.
Sus obras están abiertas al espectador y convocan a que éste refleje y se encuentre en ellas.
La conexión entre los espacios y el color permiten sentir, busca despojarse de las limitaciones, de lo particular, para abrir campo a una unidad más grande.
El arte para Alejandra es igual a la verdad, es entrar en la dimensión de lo real absoluto.



